jueves, 31 de julio de 2014

VIDA DE MIERDA








SI NO HACEN NADA POR LOS HUMANOS ¿POR QUÉ HABRÍAN DE APIADARSE CON LAS MASCOTAS?

Villa Inflamable, Avellaneda, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Casi 1.600 familias viven dramáticamente sus días en Villa Inflamable, y siguen esperando su relocalización, sin ningún tipo de información o participación, a pesar de que así lo ordenó el juez a cargo de la causa en noviembre de 2013. Mientras tanto, las condiciones en las que viven los habitantes de Villa Inflamable son de completo abandono, que los sigue exponiendo a graves riesgos en su salud.

Pero no son los únicos. En toda la cuenca del Riachuelo, más de 5.000.000 de humanos + perros + gatos viven en condiciones dramáticas, a pesar del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (“Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros ) y los posteriores hechos de corrupción del juez a cargo Luís Armella quien debió ser separado de sus funciones (CSJ: Apartan al juez...) en el año 2012.

Inexplicablemente, el corrupto juez Armella sigue siendo juez y cobra su sueldo, como el corrupto cura Julio César Grassi sigue siendo cura.



Hagamos memoria. En 2004 la problemática de la cuenca fue llevada a instancias judiciales por un grupo de vecinos que presentaron una demanda en reclamo de la recomposición del ambiente y la creación de un fondo para financiar el saneamiento.


Allí se responsabilizaba por daños y perjuicios al Estado Nacional, la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a 44 empresas. Posteriormente, se amplió la demanda hacia los 14 municipios de la Provincia de Buenos Aires por los que se extiende la Cuenca Matanza Riachuelo.

El 8 de julio de 2008, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó un fallo histórico donde se determinó quiénes son los responsables de llevar adelante las acciones y las obras de saneamiento, el plazo en que deben ser ejecutadas, dejando abierta la posibilidad de imponer multas para el caso de incumplimiento. Por otra parte, el Máximo Tribunal encomendó al Defensor del Pueblo de la Nación y a las ONG la conformación de un Cuerpo Colegiado para el control del Plan de Saneamiento.

Luego de tantos años, los humanos + perros + gatos siguen viviendo en condiciones inhumanas, inperrunas e ingatunas.



Las máximas cabezas de la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar) conocen las fotos de la desidia que los mancha como el agua aceitosa y maloliente del Riachuelo, junto a funcionarios y tecnócratas variopintos con suculentos sueldos y muy pocas ideas comunitarias.

Y a lo mejor piensen que los pobres no hacen otra cosa que tener muchos hijos y perros y gatos...





domingo, 27 de julio de 2014

HIJAS E HIJOS O PERROS Y GATOS

















El papa Francisco criticó a los matrimonios que prefieren no tener hijos, a los cuales la “cultura del bienestar” que se ha propagado en los últimos 10 años los ha convencido que es mejor tener gatos y perros.

Durante una misa privada matutina, la cual presidió en la capilla de la residencia vaticana de Santa Marta, y en la cual participaron unas 15 parejas con 25, 50 y hasta 60 años de casados, Francisco se refirió a la tendencia de muchas parejas a evitar a los hijos.

“¡Es mejor no tener hijos! ¡Es mejor! Así tú puedes ir de vacaciones a conocer el mundo, puedes tener una casa en el campo, tú estás tranquilo... Pero quizá sea mejor, más cómodo, tener un perrito, dos gatos, y el amor va a los dos gatos y al perrito”, dijo Francisco.

“¿Es verdad o no esto? ¿Lo vieron ustedes? Y al final este matrimonio llega a la vejez en la soledad, con la amargura de la mala soledad. No es fecundo, no hace lo que Jesús hace con su Iglesia: la hace fecunda”, agregó en el sermón, pronunciado en italiano.

Durante el mismo reflexionó sobre los tres pilares que, desde el punto de vista de la fe, deben sostener el amor de los esposos: la fidelidad, la perseverancia y la fecundidad.

Estableció que la perseverancia en el amor debe darse en los momentos bellos y en los momentos difíciles, cuando hay problemas con los hijos o problemas económicos.

sábado, 31 de mayo de 2014

EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS







En 2004, a la muerte de su mujer, Iván, aspirante a escritor y ahora responsable de un paupérrimo gabinete veterinario de La Habana, vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos. Tras varios encuentros, «el hombre que amaba a los perros» comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de Trotski, Ramón Mercader, de quien sabe detalles muy íntimos. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Liev Davídovich Bronstein, también llamado Trotski, y de Ramón Mercader, también conocido como Jacques Mornard, y cómo se convierten en víctima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores del siglo xx. Desde el destierro impuesto por Stalin a Trotski en 1929 y el penoso periplo del exiliado, y desde la infancia de Mercader en la Barcelona burguesa, sus amores y peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París, las vidas de ambos se entrelazan hasta confluir en México. Ambas historias completan su sentido cuando sobre ellas proyecta Iván sus avatares vitales e intelectuales en la Cuba contemporánea y su destructiva relación con el hombre que amaba a los perros.


EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS
de Leonardo Padura





El escritor Leonardo Padura nació en La Habana, en 1955. Trabajó como guionista, periodista y crítico, hasta lograr el reconocimiento internacional con la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Mario Conde: Pasado perfecto, Vientos de cuaresma, Máscaras, Paisaje de otoño, Adiós, Hemingway, La neblina del ayer y La cola de la serpiente, traducidas a numerosos idiomas y merecedoras de premios como el Café Gijón 1995, el Hammett 1997, 1998 y 2005, el Premio de las Islas 2000 y el Brigada 21. También ha escrito La novela de mi vida y El hombre que amaba a los perros, una trepidante reconstrucción de las vidas de Trotsky y Ramón Mercader, traducida a diez idiomas, vendidos sus derechos al cine y merecedora del Premio de la Crítica en Cuba, el Francesco Gelmi di Caporiacco 2010 y, en 2011, el Premio Carbet del Caribe, el Prix Initiales y el Prix Roger Caillois. En 2012 Padura recibió el Premio Nacional de Literatura de Cuba. Herejes, una absorbente novela sobre un cuadro de Rembrandt y una saga judía que llega a nuestros días, confirma al autor como uno de los narradores más ambiciosos e internacionales en lengua española.


viernes, 30 de mayo de 2014

ATAQUE PITBULL






Viernes 30 de mayo de 2014

Santiago Ber, un niño de 2 años, fue atacado por un perro pitbull, y murió a causa de las heridas recibidas. El hecho ocurrió en el barrio Matadero, de Alejandro Korn, en San Vicente, y el animal pertenecía a un vecino.

A raíz del episodio, el dueño del perro se encuentra demorado, acusado de "muerte por negligencia", mientras la Policía Científica trabajaba en el lugar. Interviene en la causa la Fiscalía de Delitos Culposos de La Plata.

El lamentable episodio tuvo lugar en Bonpland al 900, donde el niño fue atacado por el perro de una casa vecina. Ante el hecho, el dueño del animal, identificado como Horacio González, decidió sacrificarlo. Ahora está demorado y se lo investiga por homicidio culposo. Los vecinos estaban indignados: hacía ya varios meses que venían juntando firmas para que González se llevara los perros a los que criaba porque, dicen, estaban sueltos y ellos temían que atacasen a sus hijos.

El chico fue atendido de inmediato en el Hospital de San Vicente, pero falleció producto de las mordeduras recibidas.



Viernes 25 de Abril 2014

Una mujer de 84 años murió en Tucumán, por las heridas provocadas por el ataque de uno de sus perros en el fondo de su casa, en Neuquén primera cuadra, en el barrio Villanueva de Aguilares.

Según hipótesis que maneja la policía, Lidia Campos perdió el equilibrio y se cayó pasadas las 11. Al parecer, uno de sus cuatro pitbull la desconoció y la atacó salvajemente.

Ante los gritos, los vecinos intentaron rescatar a la mujer. Llamaron el servicio de emergencias y la trasladaron con graves heridas al Hospital de Aguilares, desde donde luego fue llevada al Hospital Regional Concepción, localidad distante 10 kilómetros de su casa, donde falleció de un paro cardiorrespiratorio.



VEA TAMBIÉN...


Un pitbull, escapado de sus dueños, terminó con siete balas en el cuerpo, luego de que atacó al perro de un policía, en Santiago del Estero.


Perros potencialmente peligrosos
















miércoles, 21 de mayo de 2014

WILSON Y AYRON







A veces, podemos decir que el mejor amigo del perro es el hombre...

El perro estaba cerca de la muerte. Ayron fue brutalmente apaleado y maltratado hasta que no tuvo fuerzas ni para levantarse del suelo. Por suerte Wilson Martins Coutinho apareció en su vida y a pesar de que el perro estaba gravemente herido, Wilson le devolvió la vida.

La situación en la que se encontraba Ayron era muy crítica, tenía graves heridas en su cuerpo y algunas zonas, como por ejemplo las patas, estaban llenas de gusanos. Había sido dejado abandonado a su suerte en una casa deshabitada de una zona de Río de Janeiro (Brasil).

Después de hacer una primera valoración, Wilson y su equipo decidieron poner manos a la obra. Primero colocaron una cinta alrededor del hocico del perro para evitar que pudiera morder debido al fuerte dolor que padecía, lo cubrieron con una manta y con la propia camisa de Wilson ya que el animal tenía el cuerpo helado. Con mucho cuidado Wilson trasladó al animal hasta su coche.

Una vez en la casa de Wilson, la recuperación empezaba: Un poco de medicamento en las heridas de sus patas y una cápsula de Capstar, un pulguicida para perros. Aprovechando el momento se le empezó a dar algo de comida para que poco a poco fuera recuperando fuerzas. Ayron tiene una fuerza mental impresionante.

Wilson le aplicó durante varios días unas curas y llevó al can al veterinario. El doctor Valeiro vio el estado del perro y le recetó tres antibióticos. Gracias a la colaboración de personas desinteresadas Wilson pudo comprar los antibióticos que Ayron necesitaba para su recuperación.

Amo ver a mis hijos recuperados y felices”... “Ayron es un ángel“, comentó Wilson.













martes, 11 de marzo de 2014

LEÓN Y BAUTISTA






Bautista, un nene de 2 años, estuvo desaparecido durante 15 horas en las sierras de Tandil, pero afortunadamente, León, un perro labrador, color té con leche bien clarito de dos años y medio, lo encontró mientras dormía entre los pastizales de un campo.  Los padres de Bautista Gago estaban desesperados: el nene, que estaba con su familia en una estancia, se había extraviado el sábado 8 de marzo, cerca de las 21. A los rastrillajes iniciados por la Patrulla Rural, se sumaron dos perros de la Policía de la provincia de Buenos Aires y sus cuidadores. Así, "León" lo encontró el domingo al mediodía entre los pastos de uno de los campos recorridos. Cuando fue hallado, Bautista estaba durmiendo y se despertó al sentir que el perro estaba a su lado.

León es oficial de la Policía Bonaerense desde hace un año, y fue quien también halló el cuerpo sin vida de Araceli Ramos, en octubre de 2013, en un descampado al costado de la avenida General Paz.

León llegó a la división Canes de la dirección de Operaciones de la Policía Científica Bonaerense luego de que su entrenador, Néstor Páez, lo eligiera entre 11 cachorritos que tenía una familia para vender porque era “el más juguetón” y, luego, lo donara policía.

Después de un entrenamiento de un año y medio, que contó con la colaboración de la escuela Canina de Catástrofe de Barracas, León desembarcó en la división Canes de la Bonearense para acompañar a “Nerón”, un bloodhound, que se jubiló a fin de año con la jerarquía de Capitán tras 10 años de servicio.

Ahora, León es el único perro de la división Canes y ayer se convirtió en un héroe al encontrar a Bautista Gago. “Por suerte, tardó poco: sólo una hora en hallar al chiquito, que había pasado toda la noche a la intemperie y tenía muchas picaduras”, cuenta Néstor, el cuidador de León.

“Él trabaja suelto, pero ya le conozco todos los movimientos. Por eso, ayer cuando giró y levantó la cabeza enseguida me di cuenta de que algo pasaba, y lo seguí. En un momento, empezó a dar vueltas y me miraba. Como los pastizales estaban altos, recién vi al nene cuando yo estaba a dos metros. Lo más lindo fue que cuando León ladró, el chiquito se levantó y lo quería abrazar. Fue muy emocionante”.

Eduardo Di Benedetto, uno de rescatistas que encontró a Bautista, contó que “León detectó al nene por su transpiración”. Y dijo: “León está entrenado para encontrar personas vivas y cadáveres. A las vivas las identifica a mucha distancia por el olor de su transpiración. León detectó el olor que emanaba de la piel de Bauti y fue directo al lugar. Mi compañero Néstor Páez lo siguió cauteloso por detrás. Cuando el perro lo ve al nene, éste estaba dormido, casi desmayado, por el grado de hipotermia que presentaba. León ladró y ahí el nene despertó, entonces el perro se acercó a él de una manera muy lenta, y Bautista se paró solito y le dijo: "Pipi". Ahí nos dimos cuenta que, pese a todo lo sucedido, estaba todo más que bien”.




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sábado, 8 de marzo de 2014

ALTA SUCIEDAD




Difícil pensar en la suerte cuando la zapatilla encuentra en su camino al piso una sustancia que la hace resbalar, sumergirse, ensuciarse: ahí, sobre la vereda, algún perro dejó su caca, y su dueño no la levantó. El pie justo acertó en esos centímetros sucios, olorosos de la vereda. Sólo quedará encontrar un pedazo de pasto o un cepillo que ayuden a despejar la suela y habrá que prepararse para escuchar: “¿Pisaste caca? ¡Trae suerte!”. La fortuna se verá si llega, pero la pisada está sucia y el humor, ofuscado.

Las cifras plasman aún más la realidad que los porteños sortean, algunos con más suerte que otros, en su caminar por las vereditas que tienen ese no sé qué.

Una montaña.

Por día, los perros depositan 35 mil kilos de materia fecal en las veredas de la ciudad, según datos del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño. Un perro mediano, de alrededor de 20 kilos, puede producir entre 400 y 500 gramos de materia fecal por día. Muchos salen a andar y hacer sus necesidades acompañados de un paseador perruno, otros comparten un momento al aire libre con sus dueños y hasta están los que esperan que les abran la puerta para dar una vuelta y regresar, obedientes. Pero pocos son los que se llevan a casa o tiran en un cesto las heces.

Esto no sería un gran problema si hubiera pocos animales, pero según el último censo realizado por el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, en territorio porteño hay cerca de 500 mil perros y 270 mil gatos.

A nivel país, la cifra llega a cerca de 8 millones de caninos y 2 millones de felinos. Argentina es el país de América latina con mayor penetración de mascotas en hogares (78%), seguido por Chile (71%) y México (54%), según una encuesta realizada por Millward Brown Argentina en 2011. Según ese estudio, en uno de cada tres hogares argentinos hay un perro. Y ese perrito necesita salir a pasear por lugares públicos. Claro, que los pichichos no tienen la culpa de ser parte de un gran problema que afronta la ciudad.

Dueños maleducados.

“Correa, collar y bolsita: ése es el kit con el que un dueño debería sacar a pasear a su mascota”, aseguran los especialistas. Si cada dueño levanta lo que su perro deja, no hay riesgos de un regreso a casa oloroso. “Antes, nadie salía con una bolsa para levantar lo que hacía su perro. La orina no podemos tenerla en cuenta, porque no es posible recogerla, pero la materia fecal, sí. Si bien todavía falta mucha educación y adquirir los buenos hábitos, hoy hay más conciencia sobre el tema”, explica Miguel Sarfati, miembro del Consejo de Profesionales Médicos Veterinarios y dueño de la veterinaria Facundo, de La Paternal.

Para los más dedicados, además de la bolsita hay opciones más sofisticadas para cumplir con el deber y evitar el contacto con la piel: la pala “Scrapper” permite hacerlo sin agacharse, la bolsa biodegradable “Popo chau” propone unas manijas para poder levantarlo y la pala de cartón creada por Somos Limpitos permite levantar los restos como si fuera la basura que se barre.

Sólo basta darse una vuelta por los barrios porteños, para sacar conclusiones a simple vista. Recoleta, Palermo, Caballito y Flores están indicados como los que tienen más caca de perro. Estos barrios residenciales, con mayor cantidad de espacios verdes públicos, fueron los indicados por un relevamiento de infracciones labradas por el gobierno de la ciudad. “Mi vereda no es un baño”, “Si no lo hace en tu casa, que tampoco lo haga en la mía”, “Sea limpio, levante la caca”, “Es tu perro y la caca es de todos”. No es raro encontrar carteles colgados de postes y paredes. A través del humor, la ironía o el ruego, algunos vecinos intentan que otros salgan bolsa en mano y no les dejen “regalitos”. Otros porteños deciden pasar a la acción para que el problema se haga público: en el Festival Ecocuadra San Telmo, por ejemplo, los vecinos de ese barrio salieron a la calle con hidrolavadoras e hicieron notar la suciedad dejada por otros. Pero esto no alcanza.

Mucho más que suciedad.

Más allá del momento desagradable, pisar la caca perruna puede conllevar un riesgo médico: aseguran que el 30% de la materia fecal de perros tiene parásitos, que mediante el contacto puede ser contagiados al ser humano. “Son dos los parásitos más frecuentes: el Toxocara canis, que puede migrar por sangre y llegar a zonas como los pulmones, provocando tos, y también al ojo, en donde puede causar una infección grave. El otro es el Echinococcus granulosus, que puede causar pequeños quistes en el hígado y el pulmón, y se convierte en una enfermedad crónica”, explica la veterinaria Natalia Casas, miembro de la Asociación Argentina de Zoonosis. Los niños son quienes más posibilidades de contagio tienen, ya que entran en mayor contacto con el suelo y juegan en el pasto o areneros de parques. “Además de los seres humanos, se puede producir el contagio a otros perros, que por ejemplo meten el hocico en rincones o en huevos de los árboles”, asegura Sarfati.

“La posibilidad de contagio varía de acuerdo a cada lugar. Si se está en un barrio en el que los vecinos pueden llevar a su perro a un veterinario para desparasitarlos, corren un riesgo pero es menor. En cambio en las zonas más carenciadas las chances de que los perros estén enfermos aumentan”, explica Jorge Schapiro, que trabaja en el área de Parasitología del INTA Castelar. “Es fundamental la tenencia responsable de las mascotas. Cumplir con los calendarios de vacunación y la desparasitación, que en caso de no poder ser pagada, es entregada de manera gratuita por el Ministerio de Salud. Al recoger los desechos, es muy importante evitar el contacto. Con la concientización de la población es posible disminuir muchos peligros”, asegura Casas. Con bolsa en mano y veredas libres de “regalitos”, la suerte debería quedar atada a otra cosa.

Levantar o pagar. 

¿Está sucia realidad se puede modificar? Tal vez el cine y la ficción intentó hacerlo. Muchos vecinos habrán visto con ojos bien abiertos el “va-po-ri-zan-te” que increíblemente hacía desaparecer los excrementos en la película “La envidia mata”, que protagoniza un envidioso Ben Stiller. Más acá, en la popular novela de Telefé del año pasado, “Graduados”, la empresa fabricante de alimentos para perros desarrollaba un producto para secar el excremento y levantarlo con mayor facilidad. Otros habrán deseado, como en “Mi nombre es Harvey Milk”, escuchar a un candidato que también pusiera la atención en la suciedad de los perros que sus dueños no recogen. Pero esas soluciones mágicas sólo se dieron en la ficción.

A fines de los ’90 se dispuso en la ciudad la ubicación de cien contenedores donde depositar las heces recogidas. En diciembre de 2001 el Gobierno porteño lanzó la campaña “Tu perro, tu caca”, que disponía multas para quienes no limpiaran los restos de sus mascotas de la vía pública. Hoy algunas plazas y parques tienen espacios delimitados donde los perros pueden ser soltados, llamados caniles. Desde Ambiente y Espacio Público aseguran que “se trabaja en un plan de ordenamiento sobre el tema, pero aún se encuentra en estudio”.

Algo está muy claro: los pobres pichichos no tienen la culpa, ¿cómo hacer para cambiar la mentalidad de los dueños? En otros países lanzaron campañas, algunas hasta con tinte sensual para atraer la atención del público, otras más duras con imágenes que hasta despiertan cierta repulsión, pero lo que más parece surtir efecto son las grandes multas que se aplican en torno a este tema.

En la ciudad, las multas para quienes no levanten los excrementos eran de $240 en 2009, aunque desde el Ministerio no pudieron precisar el valor actual. El año pasado en La Plata se aprobó una multa de 300 pesos. Comparadas las de otros países, en algunos pueden llegar a los 3.000 euros, y en otros como en México, además de la multa se aplica arresto al propietario, no son elevadas, el tema también es que se apliquen con todo el rigor que debe tener la ley.


Cifras perrunas

35.000 kilos de materia fecal por día se deposita en las veredas de la Ciudad de Buenos Aires

500 gramos de materia fecal por día es el promedio que emite un perro de 20 kilos.

500mil son los perros censados por el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, en territorio porteño.

3 son los parásitos más frecuentes de encontrar en la materia fecal de perros.


Lo que no se levanta… ¡se paga!

Nueva York fue la primera ciudad del mundo en promulgar la Ley de Residuos Caninos, que impone multas de 250 dólares.

España tiene sanciones muy agresivas, en Barcelona las multas llegan a los 1.800 euros. En Madrid a 1.500 euros.

En Israel, en Jerusalén, se hará una base de datos con el ADN de las mascotas vacunadas, para facilitar la ubicación de los dueños, según las heces encontradas en la vía pública. Las multas van de los 154 a 193 dólares.

En Londres las multas superan las 1.000 libras.

En Chile, pueden ser multados con hasta 1 UTM (Unidad Tributaria Mensual), equivalente a unos 80 dólares.

La Ley de Cultura Cívica en México aplica sanciones que pueden llegar hasta 72 horas de arresto, y una multa de uno a 10 salarios mínimos conmutables por labor comunitaria mediante acciones de limpieza en los espacios públicos.

En Bogotá se puede detener al perro hasta por ocho días, además de una multa de 240.000 pesos colombianos al dueño (130 dólares).


Amores perros: hogares con mascota

Argentina 78%

Chile 71%

México 54%

Brasil 44%

Colombia 35%




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